La NASA ha emitido el 29 de octubre una solicitud de información a la industria para conocer las capacidades del sector privado en materia de servicio y mantenimiento en órbita destinados al telescopio espacial Hubble. El objetivo de la agencia es evaluar si una misión comercial podría apoyar la operación del observatorio, que lleva más de tres décadas en servicio y cuya vida útil depende cada vez más de soluciones externas.
Hubble fue diseñado precisamente para ser intervenido en el espacio: los transbordadores de la NASA realizaron cinco misiones de servicio entre 1993 y 2009 que actualizaron sus instrumentos y sustituyeron componentes degradados. Desde la retirada de la flota de transbordadores en 2011, el telescopio ha quedado sin posibilidad de reparación tripulada, y la única opción contemplada hasta ahora era una reentrada controlada una vez agotada su capacidad operativa.
“La NASA no se compromete con un contrato concreto: la consulta preliminar servirá para orientar decisiones futuras sobre si procede lanzar una misión de servicio y con qué perfil técnico.”