Un trabajo teórico muestra que las observaciones gravitacionales pueden dejar sin determinar las propiedades de la materia de dos maneras distintas: estados diferentes pueden compartir la misma fuente total, e historias diferentes del espacio-tiempos pueden producir las mismas observaciones retenidas. Los autores proponen un criterio de identificabilidad a nivel de propiedades para organizar estos problemas inversos en relatividad general, con aplicaciones a estrellas y candidatos a agujero negro.

El primer tipo de ambigüedad, que los autores denominan igualdad de fuentes, se ilustra con dos gases ideales sin masa cuyas temperaturas difieren en un factor de (8/29)^(1/4) y cuyas entropías son distintas, pese a que sus tensores de energía-estrés coinciden. El segundo tipo aparece en un ejemplo de fluido causal que parte de fuentes idénticas y de los mismos datos geométricos, pero con respuestas constitutivas diferentes: las historias de curvatura de ambos modelos se separan ya a orden lineal en tiempo propio, y sus factores de escala solo a orden cúbico.

Para los candidatos a agujero negro, el marco distingue entre parámetros exteriores estacionarios, flujos perturbativos e historia de los constituyentes. La propuesta ofrece así una prueba para saber si los datos observacionales retenidos identifican una propiedad material concreta, separando tres nociones que a menudo se confunden: igualdad instantánea de la fuente, igualdad de la fuente a lo largo de toda la historia y proyección observacional.

La consecuencia es que la geometría observada no garantiza por sí sola inferir de qué está hecha la fuente. El criterio ayuda a delimitar qué propiedades son realmente accesibles desde las observaciones y cuáles permanecen ocultas tras la degeneración, un punto relevante para la interpretación de estrellas compactas y de los candidatos a agujero negro.