La manipulación óptica, una técnica que utiliza la luz para mover y controlar objetos a micro y nanoescala, es fundamental en campos como la biología y la nanotecnología. Sin embargo, la forma y la orientación de las partículas pueden alterar drásticamente la interacción con el campo óptico, complicando su control preciso. Un nuevo estudio ha explorado cómo la morfología y la rotación de estas partículas influyen en las fuerzas y pares ópticos ejercidos sobre ellas, proporcionando una comprensión más profunda de estos fenómenos.
“La manipulación óptica, una técnica que utiliza la luz para mover y controlar objetos a micro y nanoescala, es fundamental en campos como la biología y la nanotecnología.”