Investigadores han propuesto un esquema teórico para generar entrelazamiento cuántico bipartito y tripartito, con capacidad de conmutación, en un sistema optomagnomecánico de cavidad de anillo. Este avance se basa en la explotación del "squeezing" de magnones controlado por fase, lo que permite modular la respuesta del entrelazamiento. El sistema propuesto involucra dos micro-puentes ferrimagnéticos de YIG (granate de itrio y hierro) espacialmente separados, que se entrelazan a través de su acoplamiento magnetostrictivo al movimiento mecánico y un campo de cavidad común mediante interacción de presión de radiación.

El proceso de "squeezing" introduce dos contribuciones dependientes de la fase a la respuesta del magnón: un desplazamiento efectivo de la desintonización, Δ_{θ_j}, y una contribución de amortiguación en cuadratura, κ_{θ_j}. Ambas invierten su signo al aplicar un cambio de fase de π, lo que proporciona un control in situ para conmutar la respuesta del entrelazamiento. El entrelazamiento no recíproco se define operacionalmente por la respuesta asimétrica del entrelazamiento bajo la inversión de fase θ_j → θ_j + π, cuantificada mediante ratios de contraste normalizados C_E y C_R, que miden la diferencia relativa entre el entrelazamiento obtenido en θ_j y en la configuración con fase invertida θ_j+π.

Este método de ajuste de fase ofrece una vía flexible y robusta para lograr entrelazamiento bipartito y tripartito de alto contraste dentro de regiones de parámetros estables. El trabajo establece el "squeezing" de magnones como un recurso cuántico práctico para generar correlaciones cuánticas conmutables en plataformas híbridas. Este tipo de control sobre el entrelazamiento es crucial para el desarrollo de futuras tecnologías cuánticas, como la computación y la comunicación cuántica, al permitir una manipulación más precisa y dinámica de los estados cuánticos.