Investigadores han descubierto mecanismos de coordinación entre el cuello y las extremidades que son fundamentales para las transiciones de andares en mamíferos, como el paso de caminar a trotar o galopar. Este estudio se centra en cómo la información sensorial, en particular la propiocepción del cuello, influye en la locomoción rítmica y la adaptación a diferentes velocidades y tipos de movimiento. Los hallazgos sugieren que el sistema nervioso central integra señales de múltiples fuentes para orquestar estos cambios complejos y fluidos en el patrón de movimiento.
El trabajo aborda una pregunta fundamental en neurociencia y biomecánica: cómo los animales ajustan sus patrones de movimiento para optimizar la eficiencia y la estabilidad a distintas velocidades. Tradicionalmente, se ha prestado mucha atención a los generadores de patrones centrales (CPG) en la médula espinal para la locomoción rítmica. Sin embargo, este estudio resalta la importancia de la retroalimentación sensorial, especialmente del cuello, en la modulación de estos CPGs y en la determinación de las transiciones de andares. La investigación utiliza técnicas avanzadas para observar y manipular la actividad neuronal y muscular, proporcionando una visión detallada de las interacciones sensoriomotoras.
Los resultados clave demuestran que la manipulación de las señales propioceptivas del cuello puede inducir o suprimir transiciones de andares, incluso cuando otros parámetros como la velocidad de la cinta de correr se mantienen constantes. Esto indica que el cuello no es solo un estabilizador pasivo, sino un centro activo de procesamiento sensorial que contribuye a la toma de decisiones sobre el patrón de locomoción. La coordinación entre el movimiento de la cabeza y el tronco, mediada por el cuello, parece ser un factor crítico para la estabilidad y la eficiencia energética durante las transiciones. Estos hallazgos abren nuevas vías para comprender y potencialmente tratar trastornos del movimiento en humanos, así como para el diseño de robots biomiméticos más ágiles y adaptables.