El parásito de la malaria, Plasmodium, invade los glóbulos rojos creando un portal molecular temporal que se cierra tras su paso. Ese mecanismo de entrada, esencial para el ciclo del parásito en la sangre, ha sido observado ahora con un nivel de detalle estructural que permite seguir su formación y desaparición paso a paso.

La invasión de los eritrocitos es una de las fases más críticas del ciclo de vida de Plasmodium y una de las razones por las que la malaria sigue siendo tan difícil de combatir. Comprender exactamente cómo el parásito atraviesa la membrana del glóbulo rojo ha sido durante años un objetivo de la parasitología molecular, tanto por el interés básico del proceso como por su valor como diana terapéutica.

Gracias a las nuevas capacidades de imagen estructural, los investigadores han podido capturar el portal en funcionamiento, observando cómo se ensambla justo antes de la entrada y cómo se desmonta tras ella. El resultado es una visión directa de un proceso que hasta ahora solo podía inferirse a partir de datos indirectos.

El hallazgo abre la puerta a estrategias que bloqueen la formación de ese portal y, con ello, la invasión del glóbulo rojo en una de sus etapas más vulnerables.