Científicos han logrado simular un modelo fundamental de física de muchos cuerpos, el modelo de Lieb-Liniger, utilizando polaritones de luz estacionaria. Este avance es significativo porque el modelo de Lieb-Liniger describe el comportamiento de partículas cuánticas unidimensionales con interacciones de contacto, un sistema clave para entender fenómenos como la superfluidez y la condensación de Bose-Einstein. La novedad reside en la capacidad de crear y controlar estas interacciones efectivas entre polaritones, que son cuasipartículas híbridas de luz y materia, en un entorno de luz estacionaria.
El equipo de investigación empleó un sistema donde fotones, atrapados en una cavidad óptica, interactúan fuertemente con excitaciones de materia (excitones) en un material semiconductor. Al manipular las condiciones de la cavidad y la intensidad de la luz, lograron que estos polaritones se comportaran como partículas que se repelen mutuamente, imitando las interacciones de contacto del modelo de Lieb-Liniger. La clave del método fue la creación de un potencial óptico que inmoviliza los polaritones, permitiendo que sus interacciones se manifiesten de forma clara y controlable en una dimensión.
Este logro experimental abre nuevas vías para la simulación cuántica de sistemas complejos de muchos cuerpos. La capacidad de emular el modelo de Lieb-Liniger con polaritones ofrece una plataforma versátil para explorar fases cuánticas exóticas y propiedades fundamentales de la materia condensada en entornos controlados. A largo plazo, esta técnica podría ser fundamental para el desarrollo de nuevos dispositivos fotónicos cuánticos y para una comprensión más profunda de los fenómenos cuánticos colectivos, con posibles aplicaciones en computación cuántica y sensores de alta precisión.