Una nueva hipótesis, denominada "vecro", propone una estructura del vacío gravitatorio capaz de resolver la paradoja de la información de los agujeros negros. Esta paradoja surge de la aparente contradicción entre la mecánica cuántica y la relatividad general cuando se considera la evaporación de los agujeros negros, y desafía la aproximación semiclásica en regiones de baja curvatura. La hipótesis vecro sugiere que el vacío gravitatorio no es un espacio pasivo, sino que posee una estructura compleja con correlaciones a escala de Planck que se extienden a distancias mayores de lo esperado.
Para ilustrar su idea, los investigadores han desarrollado un modelo de red que describe la esencia de la hipótesis vecro. Aunque el hamiltoniano de este modelo es completamente local, el vacío exhibe correlaciones entre fluctuaciones a escala de Planck que decaen relativamente lento con la distancia. Estas correlaciones de escala extendida permiten al vacío "sentir" la región donde está a punto de formarse una superficie atrapada cerrada, un concepto clave en la formación de agujeros negros.
La capacidad de estas correlaciones para anticipar la formación de un agujero negro permite al vacío reaccionar nucleando una estructura de "fuzzball". Esta estructura, propuesta previamente como una alternativa a la singularidad de los agujeros negros, destruiría el espacio-tiempo semiclásico. De este modo, la hipótesis vecro ofrece un mecanismo por el cual la información podría preservarse, evitando la pérdida de información que plantea la paradoja y sugiriendo una violación de la aproximación semiclásica incluso en entornos de baja curvatura.