Investigadores han desarrollado un nuevo tipo de actuador McKibben que incorpora un fluido magnetorreológico con cambio de fase. Este diseño permite un control preciso de la rigidez y la fuerza de actuación mediante la aplicación de un campo magnético, superando las limitaciones de los actuadores blandos convencionales en términos de fuerza y control de frecuencia.
Los actuadores McKibben tradicionales, basados en la expansión de un tubo elástico bajo presión, son conocidos por su flexibilidad pero carecen de la capacidad de variar su rigidez o de mantener una posición fija sin un consumo constante de energía. La integración del fluido magnetorreológico, que puede solidificarse o licuarse reversiblemente con un campo magnético, dota a estos actuadores de una rigidez variable y la capacidad de bloquearse en una posición, ofreciendo así un control de frecuencia y una salida de fuerza mejorados.
Este avance tiene implicaciones significativas para la robótica blanda, donde la necesidad de actuadores que puedan adaptarse a diferentes tareas y entornos es crucial. La capacidad de controlar dinámicamente la rigidez y la fuerza de estos actuadores podría conducir al desarrollo de robots más versátiles y seguros para aplicaciones como la manipulación de objetos delicados, la asistencia médica o la exploración en entornos complejos.