Un nuevo estudio propone que las interacciones de neutrinos de supernova con moléculas quirales en nubes moleculares interestelares cercanas podrían ser la fuente de la homochiralidad biomolecular. La homochiralidad, la preferencia de los sistemas biológicos por una de las dos formas especulares (enantiómeros L o D) de moléculas orgánicas, es un misterio fundamental en el origen de la vida. Los investigadores han introducido las interacciones de neutrinos en reacciones químicas autocatalíticas, demostrando cómo estas interacciones podrían crear un sesgo direccional que se amplifica.

El mecanismo propuesto se basa en la interacción débil de los neutrinos con las moléculas quirales. Aunque esta interacción es intrínsecamente débil, el modelo sugiere que puede generar un exceso enantiomérico considerable, superior al 10%. Este valor es consistente con los análisis químicos recientes de meteoritos, que a menudo contienen un ligero exceso de un enantiómero. El proceso se amplifica mediante la autocatálisis y las fluctuaciones estocásticas en un sistema fuera del equilibrio, lo que permite que un pequeño sesgo inicial se propague y se fije.

Los autores resolvieron las ecuaciones estocásticas utilizando el sentido de Ito para describir la dinámica de la distribución de probabilidad de los excesos enantioméricos. Este marco proporciona un escenario astrofísico plausible para la entrega de semillas de homochiralidad a la Tierra a través de meteoritos. Además, exploraron el espacio de parámetros del modelo, infiriendo valores a partir de observaciones para identificar las condiciones bajo las cuales se podrían generar estados homochirales iniciales en las nubes moleculares interestelares. Este trabajo abre una ventana a la comprensión de cómo la física de partículas podría haber influido en los primeros pasos de la vida.