Un nuevo estudio propone la existencia de dos transiciones de fase críticas en la materia producida en colisiones de iones pesados (A-A) y protón-protón (pp) en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN. Estas transiciones están asociadas a la percolación de cuerdas de color y a la percolación de sus núcleos duros, lo que explicaría el comportamiento de fluido observado en la materia generada en estas colisiones.

La primera transición, a una temperatura de aproximadamente 160 MeV, se relaciona con la restauración de la simetría quiral y el desconfinamiento parcial de los quarks y gluones. La segunda, a unos 220 MeV, marcaría el paso de un plasma de quarks y gluones fuertemente interactuante, que se comporta como un fluido, a un gas cuasi-libre de quarks y gluones. Esta interpretación se apoya en observaciones recientes de un aumento abrupto en los grados de libertad por encima de la temperatura de desconfinamiento en colisiones pp y A-A.

El modelo sugiere que las cuerdas de color, que se forman entre los constituyentes de los proyectiles y blancos, poseen un "núcleo duro" que genera una repulsión entre ellas. La percolación de estas cuerdas, y posteriormente la de sus núcleos duros, define las dos densidades críticas que se traducen en las temperaturas de transición. Este marco ofrece una explicación física para la naturaleza fluida de la materia de QCD observada en los experimentos del LHC.