Dos estudios recientes sugieren que los ordenadores cuánticos podrían ser capaces de romper los esquemas criptográficos modernos antes de lo previsto. Estos trabajos abordan desafíos clave en la construcción de máquinas cuánticas tolerantes a fallos y en la optimización de algoritmos para el ataque a sistemas de clave pública, como RSA y la criptografía de curva elíptica, que son la base de la seguridad en internet y las transacciones digitales.
Los hallazgos se centran en la mejora de la eficiencia de los algoritmos cuánticos y en la reducción de los requisitos de hardware. Tradicionalmente, se ha estimado que se necesitarían millones de cúbits físicos para construir un ordenador cuántico capaz de ejecutar el algoritmo de Shor, el cual puede factorizar números grandes y, por tanto, romper RSA. Sin embargo, estos nuevos análisis exploran vías para disminuir drásticamente el número de cúbits necesarios, ya sea mediante la optimización de la arquitectura cuántica o la implementación de técnicas de corrección de errores más eficientes.
Aunque aún estamos lejos de tener ordenadores cuánticos que puedan ejecutar el algoritmo de Shor a gran escala, estos avances subrayan la urgencia de desarrollar y adoptar criptografía post-cuántica. La comunidad científica y las agencias de seguridad ya están trabajando en nuevos estándares criptográficos que sean resistentes tanto a los ataques clásicos como a los cuánticos, anticipándose a la eventual llegada de máquinas cuánticas con la capacidad de comprometer la seguridad de la información actual.