Un estudio reciente explora cómo el efecto Sachs-Wolfe (SW), conocido por su influencia en la radiación de fondo de microondas (CMB), también afecta a las ondas gravitacionales (GW) de origen cosmológico. Este efecto, que surge de las grandes estructuras del universo, modifica las frecuencias de las GW, imprimiendo anisotropías y distorsiones espectrales. Los investigadores demuestran que para fondos de GW con una densidad de energía $\Omega_{\rm GW}\gtrsim 10^{-10}$, estas huellas podrían ser detectables con redes de interferómetros espaciales, como LISA y Taiji.