Un estudio teórico reciente ha investigado la posibilidad de detectar gravitones cósmicos, las hipotéticas partículas portadoras de la interacción gravitatoria, a través de sus efectos en las correlaciones de fotones. A diferencia de las ondas gravitacionales generadas por masas macroscópicas en movimiento, los fondos difusos de gravitones se postulan como resultado de fluctuaciones de punto cero del campo gravitatorio, amplificadas por la evolución de la curvatura del espacio-tiempo. Estos gravitones, que se encontrarían en estados entrelazados, podrían producir efectos de correlación de segundo orden potencialmente detectables.
Para analizar esta expectativa empírica, los investigadores examinaron las interacciones entre los gravitones cósmicos y el modo fundamental de un campo electromagnético cuantizado. Este campo se confinó dentro de un resonador óptico cerrado con paredes perfectamente reflectantes. El objetivo era determinar si las correlaciones Hanbury-Brown Twiss (HBT) de los fotones dentro de la cavidad podrían servir como un indicador de las propiedades estadísticas de los gravitones.
Los resultados del análisis mostraron que las correlaciones HBT de los fotones son insensibles a los grados de coherencia de segundo orden de los gravitones. Esta insensibilidad se mantiene incluso al considerar los acoplamientos extremadamente pequeños entre los gravitones y el campo electromagnético. En consecuencia, el grado de coherencia de segundo orden de los fotones no refleja las propiedades de correlación de los gravitones. Esto implica que las propiedades estadísticas de los gravitones, incluyendo su posible estadística super-Poissoniana, no pueden inferirse, ni siquiera en principio, a partir de las correlaciones de intensidad de los modos de la cavidad.