Un nuevo estudio ha investigado el mecanismo detrás de la supresión de los mesones Ípsilon (ϒ) en colisiones de iones pesados relativistas, un fenómeno clave para entender las propiedades del plasma de quarks y gluones (PQG). Los resultados sugieren que el decaimiento térmico inelástico, y no el apantallamiento de color, es el proceso dominante que explica la desaparición de estas partículas en el entorno extremo del PQG. Este hallazgo es crucial para interpretar los datos experimentales de colisiones de iones pesados y refinar nuestra comprensión de la materia en condiciones de temperatura y densidad extremas.

Los mesones Ípsilon son estados ligados de un quark y un antiquark belleza (b y b̄). Su supresión en el PQG se ha propuesto como una "sonda" del estado de la materia, ya que se esperaba que el apantallamiento de color, un efecto cuántico que reduce la fuerza de la interacción fuerte a altas temperaturas, disociara estos estados. Sin embargo, los datos experimentales han mostrado complejidades que no encajan completamente con este modelo. El estudio actual aborda esta discrepancia mediante la resolución de la ecuación de transporte para la producción de ϒ, considerando únicamente las tasas de supresión.

Los investigadores calcularon el factor de modificación nuclear y lo compararon con datos experimentales de colisiones en el Colisionador Relativista de Iones Pesados (RHIC). Encontraron que un modelo de supresión súbita, gobernado por una temperatura de apantallamiento de color, no podía describir simultáneamente los estados fundamental y excitados del ϒ. Por el contrario, un modelo de supresión continua, inducido por el decaimiento térmico inelástico debido a dispersiones con partones térmicos, reprodujo con éxito todas las mediciones de ϒ. Esto proporciona una fuerte evidencia de que las dispersiones inelásticas, y no el apantallamiento de color, dominan la supresión de los quarkonios en colisiones de iones pesados.