Un reciente estudio ha propuesto un nuevo criterio geométrico local para evaluar la validez de la conjetura de la Censura Cósmica Débil. Este criterio se aplica a experimentos mentales de sobrecarga y sobre-rotación de agujeros negros, donde la inyección de materia podría, en teoría, transformar un agujero negro en una singularidad desnuda. La Censura Cósmica Débil postula que tales singularidades, donde las leyes de la física clásica se rompen y la predictibilidad se pierde, deben estar siempre ocultas tras un horizonte de sucesos, impidiendo su observación directa desde el exterior.

El método se basa en la formación de una superficie atrapada cerrada en la sección transversal del horizonte de sucesos tras la inyección de materia, bajo las condiciones de convergencia nula y genérica. Si el espacio-tiempo final resultante no puede albergar esta superficie atrapada, se descarta como un estado físicamente posible. Este enfoque permite evaluar si un agujero negro puede ser sobrecargado o sobre-rotado más allá de su límite extremal sin revelar su singularidad.

La aplicación de este criterio ha permitido excluir estados finales como los agujeros negros de Reissner-Nordström, Reissner-Nordström-de Sitter y Kerr-Newman superextremales, así como singularidades desnudas de clase Weyl. A diferencia de otros métodos, este criterio no depende de cargas asintóticas ni de una condición extremal preexistente que caracterice a las singularidades desnudas, lo que lo convierte en una herramienta más general y robusta para investigar la Censura Cósmica Débil.