Nuevas mediciones de sensibilidad sugieren que el monitoreo de combustible nuclear gastado puede continuar incluso cuando los reactores están fuera de línea. Esta capacidad es crucial para la no proliferación nuclear, ya que permite verificar si el material fisible se desvía para usos no pacíficos. La tecnología de detección de antineutrinos ofrece una herramienta prometedora para la salvaguarda de los materiales nucleares, complementando los métodos tradicionales de inspección.

El método se basa en la detección de antineutrinos, partículas subatómicas que se producen en grandes cantidades durante la fisión nuclear. La tasa y el espectro de los antineutrinos emitidos por el combustible nuclear gastado pueden proporcionar información sobre su composición y la cantidad de material fisible presente. La novedad de este estudio reside en la demostración de que estas mediciones son lo suficientemente sensibles como para ser efectivas incluso cuando los reactores no están operativos, un escenario en el que el monitoreo es tradicionalmente más desafiante.

La implicación principal de este avance es la mejora de la capacidad de la comunidad internacional para detectar actividades nucleares clandestinas. Al poder monitorear el combustible gastado en reactores apagados, se cierra una posible laguna en los sistemas de salvaguardia actuales. Esto podría fortalecer los tratados de no proliferación y aumentar la confianza en la gestión global de los materiales nucleares.