El gran parasol de la misión Near-Earth Object (NEO) Surveyor de la NASA fue inspeccionado por un técnico de BAE Systems Space & Mission Systems en Boulder, Colorado, a finales de julio. La estructura, fabricada por Applied Aerospace en Stockton, California, recibió sus células solares por parte de SolAero Technologies en Albuquerque, Nuevo México, en enero.

NEO Surveyor es una misión espacial dedicada a la detección y el seguimiento de objetos cercanos a la Tierra, asteroides y cometas que podrían representar un riesgo de impacto. El parasol es un componente crítico del observatorio: bloquea la luz y el calor del Sol para permitir que los instrumentos infrarrojos operen a temperaturas lo bastante bajas como para captar la tenue señal térmica de estos cuerpos.

La integración de las células solares sobre el parasol combina dos funciones en una misma estructura: además de apantallar ópticamente el telescopio, proporciona la energía eléctrica necesaria para la nave. Las inspecciones en tierra forman parte de las pruebas ambientales y de verificación que preceden al lanzamiento.

La misión está prevista para ampliar el catálogo conocido de objetos cercanos a la Tierra, complementando los telescopios terrestres con una observación desde el espacio especialmente sensible a los cuerpos oscuros y a los que se aproximan por la dirección del Sol.