Un reciente estudio en ArXiv cuestiona la fiabilidad de la denominada "onda directa", un componente de la radiación gravitacional emitida tras la fusión de agujeros negros, como indicador de las propiedades del horizonte de sucesos del agujero negro remanente. Investigaciones previas habían asociado la frecuencia y el tiempo de amortiguamiento de esta onda con características del horizonte, e incluso se había utilizado para probar la ley de área de Hawking.
Sin embargo, el nuevo análisis, basado en datos de relatividad numérica, demuestra que la frecuencia de la onda directa no está correlacionada con la frecuencia del horizonte o la gravedad superficial, salvo por un cruce incidental en torno a un espín remanente $\chi_f \approx 0.7$, que coincide con el espín del evento GW250114. Además, se observa que, aunque la frecuencia instantánea de la onda directa es cuasi-estable, su tiempo de amortiguamiento muestra una evolución significativa, lo que invalida los modelos que asumen un único senoide amortiguado con un tiempo de amortiguamiento fijo.
Los autores también señalan que los modelos de frecuencia evolutiva basados en las propiedades del horizonte no logran describir adecuadamente la onda directa en sistemas con grandes espines remanentes. Concluyen que intentar verificar la ley de área de Hawking utilizando una frecuencia del horizonte derivada de la interpretación de la onda directa podría llevar a aparentes violaciones de dicha ley, incluso cuando no existan en realidad. Estos hallazgos sugieren que la onda directa no es una sonda fiable para investigar las propiedades del horizonte de los agujeros negros resultantes de fusiones.