Investigadores han desarrollado un nuevo método para la comunicación subacuática que utiliza vórtices acústicos, prometiendo una mayor robustez frente a las perturbaciones ambientales. Este avance es crucial para aplicaciones como la monitorización oceánica, la exploración submarina y las operaciones militares, donde las comunicaciones tradicionales basadas en ondas acústicas planas son fácilmente degradadas por la heterogeneidad del medio marino.

El equipo ha demostrado la generación y detección de estos vórtices acústicos, que son ondas sonoras con una fase en espiral alrededor de un eje central, lo que les confiere un momento angular orbital. Esta propiedad los hace intrínsecamente más resistentes a la dispersión y a los cambios en la velocidad del sonido causados por variaciones de temperatura, salinidad y presión en el agua. La técnica se basa en la modulación de la fase de las ondas acústicas para crear estas estructuras vorticiales, permitiendo codificar información en diferentes estados de momento angular orbital.

Los experimentos iniciales han validado la viabilidad de este enfoque, mostrando que los vórtices acústicos pueden mantener su integridad estructural y transportar información de manera fiable a través de entornos subacuáticos complejos. Aunque aún se encuentra en fases tempranas de desarrollo, este método sugiere un camino prometedor para superar las limitaciones actuales de las comunicaciones acústicas subacuáticas, que a menudo sufren de bajas tasas de datos y alta vulnerabilidad a las interferencias. Los próximos pasos incluirán la optimización de los sistemas de transductores y la realización de pruebas a mayor escala para evaluar su rendimiento en condiciones operativas reales.