El telescopio espacial James Webb ha registrado una nueva imagen de N159, una región de intensa formación estelar situada a 161.000 años luz de distancia en la Nube Mayor de Magallanes, una de las galaxias satélite que orbitan la Vía Láctea. La imagen, publicada el 22 de octubre de 2026, muestra un auténtico caldero turbulente de gas denso, con cúmulos compactos que marcan los lugares donde nacen nuevas estrellas.
N159 interesa especialmente a los astrofísicos porque su metalicidad es inferior a la de la Vía Láctea. Ese entorno con menor abundancia de elementos pesados se parece más a las condiciones que predominaban en las galaxias del universo temprano, por lo que observar cómo se forman las estrellas allí permite estudiar el proceso en un régimen distinto al que domina en nuestro entorno galáctico.
La observación se apoya en la sensibilidad del Webb a la luz infrarroja, capaz de atravesar las espesas nubes de polvo que ocultan las protoestrellas en el óptico. Gracias a ello, la imagen revela la estructura filamentaria y los grumos densos del gas donde la gravedad está fragmentando el medio interestelar para dar origen a nuevas estrellas.
Las imágenes de regiones como N159 complementan los estudios de formación estelar realizados hasta ahora en la Vía Láctea y ayudan a calibrar los modelos que describen cómo evolucionan las galaxias de baja metalicidad a lo largo de la historia cósmica.