Investigadores han desarrollado un nuevo diseño de motor de imán permanente interior (IPM) con barrera de flujo múltiple que reduce significativamente la dependencia de las tierras raras. Este avance es crucial para la industria de vehículos eléctricos, que actualmente depende en gran medida de estos materiales escasos y costosos. El nuevo motor combina imanes de ferrita de bajo coste con una cantidad reducida de imanes de neodimio, logrando un equilibrio entre rendimiento y sostenibilidad.
El diseño propuesto, denominado motor IPM híbrido con barrera de flujo múltiple, optimiza la configuración de los imanes y las barreras de flujo para maximizar la densidad de par y la eficiencia. El objetivo principal es mantener un rendimiento competitivo con los motores IPM convencionales, que utilizan una alta proporción de imanes de neodimio, mientras se disminuye drásticamente la cantidad de este material. Esto se logra mediante una disposición inteligente que aprovecha las propiedades magnéticas de ambos tipos de imanes.
La reducción en el uso de tierras raras aborda una preocupación creciente en la cadena de suministro de vehículos eléctricos. La extracción y procesamiento de neodimio y otros elementos de tierras raras son procesos complejos, energéticamente intensivos y con un impacto ambiental considerable. Además, la volatilidad de los precios y las tensiones geopolíticas asociadas a estos materiales representan un riesgo para la producción masiva de vehículos eléctricos. Este nuevo diseño ofrece una alternativa viable para mitigar estos desafíos, promoviendo una electrificación del transporte más sostenible y económicamente estable.