Investigadores han descubierto una transición de fase inducida por emparejamiento en una cadena de Kitaev no recíproca. Este hallazgo es significativo porque la cadena de Kitaev es un modelo teórico fundamental en la física de la materia condensada, conocida por su capacidad para albergar fermiones de Majorana, que son partículas que son su propia antipartícula y tienen un gran interés para la computación cuántica tolerante a fallos. La no reciprocidad, donde la interacción de A sobre B no es igual a la de B sobre A, añade una nueva capa de complejidad y posibles fenómenos físicos.
El estudio se centra en cómo la introducción de un término de emparejamiento, que representa la formación de pares de partículas, puede alterar las propiedades topológicas de esta cadena. Tradicionalmente, las cadenas de Kitaev se han estudiado en un régimen recíproco. La inclusión de interacciones no recíprocas abre la puerta a la exploración de fases topológicas exóticas que no tienen análogos en sistemas recíprocos, ofreciendo nuevas vías para entender y manipular estados cuánticos.
Los resultados sugieren que esta transición de fase podría ser controlable, lo que tendría implicaciones importantes para el diseño de dispositivos cuánticos. La capacidad de inducir y controlar tales transiciones es crucial para la ingeniería de materiales con propiedades topológicas específicas, que son robustas frente a perturbaciones locales. Este avance contribuye a la comprensión de los sistemas cuánticos fuera del equilibrio y podría inspirar nuevas arquitecturas para la computación cuántica.