Investigadores proponen el uso de moléculas radiactivas enfriadas con núcleos de radio para detectar violaciones de simetría nuclear. Este enfoque de laboratorio podría abrir una nueva vía para explorar física más allá del Modelo Estándar, particularmente en la búsqueda de momentos dipolares eléctricos (EDM) nucleares. La presencia de un EDM nuclear violaría las simetrías de paridad (P) e inversión temporal (T), lo que a su vez implicaría nueva física, ya que el Modelo Estándar predice EDMs nucleares extremadamente pequeños, casi indetectables.
El interés en el radio (Ra) surge de la forma intrínsecamente "aperada" de sus núcleos, como el Ra-225. Esta deformación nuclear particular amplifica la sensibilidad a las violaciones de simetría P y T. Al incorporar estos núcleos en moléculas, como el fluoruro de radio (RaF), se espera que los campos eléctricos internos de la molécula interactúen fuertemente con cualquier EDM nuclear, produciendo un efecto medible. La técnica de enfriamiento de estas moléculas a temperaturas ultrafrías es crucial, ya que reduce el ruido térmico y permite mediciones de precisión prolongadas, aumentando la sensibilidad experimental.
Este método representa una alternativa complementaria a los experimentos de alta energía, como los realizados en el LHC, para la búsqueda de nueva física. La capacidad de realizar estas mediciones en un entorno de laboratorio controlado, utilizando técnicas de física atómica y molecular de precisión, ofrece una ruta de bajo coste y alta sensibilidad para sondear interacciones fundamentales. El éxito de esta propuesta podría proporcionar restricciones significativas sobre teorías de física más allá del Modelo Estándar, incluyendo modelos de supersimetría y otras extensiones que predicen EDMs nucleares detectables.