Un reciente avance en teoría de la información cuántica ha resuelto un problema de larga data: si dos canales cuánticos con capacidad privada nula pueden, al ser usados conjuntamente, habilitar la comunicación privada. La respuesta es afirmativa. Investigadores han demostrado que un canal de cuatro niveles y un canal de borrado de cúbits con una probabilidad de borrado del 50%, ambos con capacidad privada individual nula, pueden combinarse para lograr una comunicación privada de más de 0.0001903 bits privados por uso de producto. Este fenómeno, conocido como superactivación, es imposible en canales de escucha clásicos e independientes sin memoria.
La comunicación privada a través de un canal cuántico ruidoso exige una transmisión fiable al receptor y, simultáneamente, secretismo frente al entorno. Tradicionalmente, la capacidad privada de un canal se consideraba el único determinante de su utilidad para la comunicación segura. Sin embargo, este estudio desafía esa concepción al mostrar que el valor de un canal para la comunicación segura no está únicamente determinado por su capacidad privada individual.
El método de codificación empleado en este trabajo proporciona al receptor una ganancia de información lineal, mientras que la fuga de información al entorno es, como máximo, cuadrática. Esto permite la privacidad mediante una medición conjunta fija y una codificación clásica. El ejemplo inicial de activación fue identificado mediante interacciones con modelos de lenguaje grandes, y el resultado ha sido formalizado utilizando el asistente de pruebas Lean 4.