Chiricahua, conocido como la tierra de las rocas erguidas, es el parque nacional más reciente de Estados Unidos. El territorio había sido monumento nacional desde la década de 1920 antes de su nueva designación.
La zona destaca por sus formaciones rocosas verticales, resultado de procesos geológicos que han esculpido el paisaje a lo largo de millones de años. Su reconocimiento como parque nacional eleva su estatus de conservación y visibilidad.