El rover Perseverance de la NASA ha analizado durante 1.645 días marcianos las partículas de polvo fino y ultrafino que se adhieren a muestras de materiales para trajes espaciales transportadas a bordo del vehículo. El estudio, que se publicará el martes 27 de octubre en las Proceedings of the National Academy of Sciences, revela que algunas de estas partículas son lo bastante pequeñas como para penetrar en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo, un hallazgo con implicaciones directas para la salud de las futuras tripulaciones humanas en Marte.
El polvo marciano lleva décadas considerándose uno de los grandes retos de la exploración humana del planeta rojo. A diferencia de la Luna, donde el regolito es abrasivo pero inerte, el polvo de Marte es fino, omnipresente y de química reactiva, y puede depositarse sobre equipos, trajes y superficies con facilidad. Sin embargo, faltaban datos cuantitativos sobre la distribución de tamaños de las partículas que realmente se adhieren a los tejidos de los trajes en condiciones reales de la superficie marciana.
Para obtenerlos, el equipo embarcó en Perseverance muestras de materiales de trajes espaciales expuestas al ambiente marciano y monitorizó la carga de polvo acumulada a lo largo de más de cuatro años terrestres de operaciones. El análisis permitió caracterizar tanto las partículas de tamaño fino como las ultrafinas, precisamente aquellas con capacidad de penetración respiratoria profunda.
Los resultados ofrecen por primera vez una medida directa de la exposición a polvo en la superficie marciana y servirán para diseñar sistemas de filtrado, sellos y protocolos de limpieza de cara a las misiones con tripulación. La NASA prevé que estas medidas se integren en los requisitos de ingeniería de los futuros trajes y hábitats, aunque quedan abiertas cuestiones sobre los efectos crónicos de la exposición y sobre cómo se comportan estas partículas una vez inhaladas.