Un nuevo estudio ha identificado la presencia de la fase mineral seifertita, una forma de dióxido de silicio (SiO₂) de alta presión, en el manto inferior de la Tierra. Este hallazgo, basado en simulaciones de dinámica molecular y experimentos de laboratorio, sugiere que las losas oceánicas subducidas ricas en SiO₂ pueden penetrar hasta la frontera núcleo-manto (CMB), una región mucho más profunda de lo que se creía anteriormente. La seifertita se forma a presiones y temperaturas extremas, lo que indica que estas losas mantienen una composición y una estructura distintivas incluso a profundidades de miles de kilómetros.
Tradicionalmente, se pensaba que las losas subducidas se estancaban o se mezclaban con el manto circundante a profundidades intermedias. Sin embargo, la persistencia de la seifertita en estas condiciones extremas proporciona una evidencia clave de que el material de la corteza oceánica puede descender mucho más. La seifertita es un polimorfo de SiO₂ que se forma a presiones superiores a 120 GPa y temperaturas de miles de grados Kelvin, condiciones que se encuentran en el manto inferior profundo. Este descubrimiento es crucial para comprender la dinámica del manto terrestre y el ciclo geoquímico de los elementos.
La identificación de la seifertita en estas losas profundas tiene implicaciones significativas para los modelos de convección del manto, el transporte de agua y carbono al interior de la Tierra, y la evolución térmica del planeta. La presencia de material frío y rico en SiO₂ en la CMB podría influir en la generación del campo magnético terrestre y en la actividad volcánica en superficie. Los próximos pasos incluyen la búsqueda de evidencia sísmica directa de estas estructuras ricas en seifertita y la mejora de los modelos geodinámicos para incorporar estas nuevas observaciones sobre la composición y el comportamiento de las losas subducidas en el manto inferior.