Determinar el espectro de mesones directamente desde la cromodinámica cuántica (QCD) sigue siendo un desafío central, porque la QCD está fuertemente acoplada a bajas energías y la mayoría de los estados excitados aparecen como resonancias en canales de desintegración hadrónica. Una revisión reciente recopila los avances de la QCD en retículo y de la teoría de dispersión que permiten extraer espectros y propiedades de resonancias desde primeros principios.

El trabajo repasa el estado del arte de los cálculos actuales de espectroscopia de mesones en retículo, un programa que busca describir de forma sistemática tanto los estados ligados como los resonantes. Entre los frentes más activos destacan la extracción de amplitudes resonantes y de canales acoplados, que describen cómo un mesón puede decaer en varios hadrones simultáneamente.

La revisión señala además desarrollos recientes en dinámica de tres cuerpos y en la determinación de los acoplamientos fotón-mesón, dos ingredientes necesarios para conectar la teoría con experimentos de fotoproducción y con datos de colisionadores. Estos avances permiten tratar resonancias anchas y estados que viven cerca de umbrales de dos y tres hadrones, donde los enfoques tradicionales fallan.

En conjunto, los progresos acercan a la comunidad a una descripción completa del espectro excitado de mesones desde primeros principios, sin depender de modelos fenomenológicos. Queda pendiente consolidar las técnicas de tres cuerpos y comparar las predicciones de retículo con las medidas experimentales de futuras instalaciones.