Un nuevo detector de neutrinos en China ha logrado un avance significativo en la determinación de la masa de estas partículas elusivas. El experimento, conocido como JUNO (Jiangmen Underground Neutrino Observatory), ha comenzado a tomar datos y ya está proporcionando mediciones de precisión que podrían arrojar luz sobre la jerarquía de masas de los neutrinos, una de las preguntas fundamentales sin respuesta en la física de partículas. La capacidad de JUNO para detectar neutrinos con una resolución energética sin precedentes es clave para este objetivo.

El problema de la masa del neutrino ha sido un enigma desde que se confirmó que estas partículas, a diferencia de lo que predice el Modelo Estándar, poseen una masa no nula. Sin embargo, la masa absoluta de los neutrinos y el orden en que se organizan sus diferentes "sabores" (electrónico, muónico y tauónico) sigue siendo desconocido. JUNO busca determinar esta jerarquía de masas a través de la observación de las oscilaciones de neutrinos generados en reactores nucleares cercanos y neutrinos atmosféricos.

El detector de JUNO, situado a 700 metros bajo tierra para minimizar la interferencia de rayos cósmicos, consiste en una esfera de acrílico de 35 metros de diámetro llena con 20.000 toneladas de un líquido centelleador. Este diseño masivo y la pureza del material permiten una detección eficiente y una excelente resolución energética de los neutrinos. Los primeros datos ya están siendo analizados, y se espera que en los próximos años JUNO proporcione la información necesaria para establecer la jerarquía de masas de los neutrinos con alta confianza estadística.