Un nuevo análisis en el marco de la cromodinámica cuántica (QCD) ha permitido extraer las funciones de fragmentación nuclear (nFFs) de los piones, que describen cómo la hadronización se modifica en colisiones nucleares de alta energía. Este estudio, que considera simultáneamente las funciones de fragmentación en el vacío y sus modificaciones nucleares, es crucial para comprender los procesos fundamentales por los que los quarks y gluones se transforman en partículas compuestas (hadrones) dentro de un entorno nuclear.

Los efectos nucleares se han parametrizado en función de la masa del núcleo ($A$), la energía del partón fragmentador en el sistema de referencia del blanco ($\nu$), y la fracción de energía del hadrón ($z$). Esta parametrización ha permitido cuantificar la dependencia de estos efectos con dichas variables. El análisis ha incorporado datos de dispersión inelástica profunda seminclusiva en blancos nucleares, aplicando cortes cinemáticos específicos para asegurar la validez de la QCD perturbativa y la factorización colineal. El ajuste resultante describe adecuadamente la mayoría de los conjuntos de datos, con las nFFs bien acotadas en el rango de fracción de energía $z \in [0.2, 0.7]$.

Con estas nuevas funciones de fragmentación nuclear, se han realizado predicciones de orden siguiente (NLO) para colisiones protón-protón ($pp$) y protón-núcleo ($pA$). Estas predicciones muestran una concordancia razonable con los datos experimentales del experimento ALICE, dentro de las incertidumbres actuales. Este avance es significativo para la física de altas energías, ya que proporciona una herramienta más precisa para interpretar los resultados de experimentos en aceleradores como el LHC, donde se estudian las propiedades de la materia bajo condiciones extremas.