Un nuevo estudio ha revelado que la organización de los tejidos biológicos, un proceso fundamental para el desarrollo y la función de los organismos, está regida por la interacción entre la adhesión celular y el empaquetamiento (o atasco) de las células. Los investigadores han demostrado que desacoplar estos dos mecanismos permite a las células transitar entre estados fluidos y sólidos, lo que es crucial para la morfogénesis y la homeostasis tisular. Este hallazgo es significativo porque, hasta ahora, la mayoría de los modelos asumían que la adhesión y el empaquetamiento estaban fuertemente vinculados, dificultando la comprensión de cómo los tejidos mantienen su plasticidad mientras conservan su integridad estructural.
El equipo utilizó un modelo experimental con células epiteliales para observar cómo los cambios en la adhesión y la densidad celular afectan la dinámica del tejido. Manipularon la expresión de moléculas de adhesión y la compresión del tejido, lo que les permitió desacoplar los efectos de la adhesión de los del empaquetamiento. Descubrieron que, al reducir la adhesión, las células podían moverse más libremente incluso en estados de alta densidad, lo que se asemeja a un fluido. Por el contrario, un aumento de la adhesión podía solidificar el tejido incluso a densidades más bajas. Este control independiente sobre la fluidez es vital para procesos biológicos como la cicatrización de heridas, donde las células deben migrar, o el desarrollo embrionario, que requiere remodelación tisular.
Los resultados de este estudio no solo profundizan nuestra comprensión de la biofísica de los tejidos, sino que también tienen implicaciones importantes para la medicina. Comprender cómo se regulan estas transiciones de fase puede ofrecer nuevas perspectivas sobre enfermedades como el cáncer, donde las células pierden su organización y migran de forma descontrolada, o en la ingeniería de tejidos, donde el control preciso de la estructura es esencial. El siguiente paso será investigar cómo estos mecanismos se integran con otras señales bioquímicas y mecánicas en sistemas tisulares más complejos y en organismos vivos.