Un nuevo análisis ha cuantificado un límite estricto, denominado "muro de forma", a las soluciones de la tensión de Hubble que implican modificaciones en la expansión cósmica tardía. La tensión de Hubble se refiere a la discrepancia entre las mediciones del ritmo de expansión del universo (constante de Hubble, H₀) obtenidas a partir del fondo cósmico de microondas (CMB) y las derivadas de observaciones locales, como las supernovas de tipo Ia. Este estudio demuestra que, incluso si se permite nueva física en el universo tardío, la forma de la historia de la expansión, E(z) ≡ H(z)/H₀, restringe severamente cuánto puede aumentar H₀.
Tradicionalmente, las soluciones a la tensión de Hubble se han enfrentado a un "muro de normalización" debido a las mediciones de las Oscilaciones Acústicas Bariónicas (BAO), que restringen el producto H₀r_d, donde r_d es el horizonte sonoro en el arrastre bariónico. Sin embargo, este nuevo trabajo enfatiza que la forma de E(z) impone una restricción adicional. Los investigadores han utilizado un enfoque no paramétrico, empleando Procesos Gaussianos y los últimos datos de supernovas de tipo Ia (PantheonPlus SNeIa) y BAO (DESI DR2), para reconstruir E(z) y evaluar el impacto de esta "pared de forma".
Los resultados indican que, si r_d y la escala angular acústica θ_s se mantienen fijos, un aumento fraccional en H₀ debe ir acompañado de un aumento fraccional similar en la integral de distancia adimensional I ≡ ∫ dz/E(z). En su análisis más conservador, encontraron que el aumento fraccional máximo permitido en H₀ es inferior al 2%. Esto contrasta significativamente con el aumento de aproximadamente el 8% necesario para resolver completamente la tensión de Hubble. Este muro de forma persiste incluso si se considera nueva física en el universo temprano, lo que implica que las modificaciones tardías a E(z) tienen un margen muy limitado para aliviar la tensión, ya sea por sí solas o en combinación con nueva física temprana.