Investigadores han desarrollado una metodología basada en la ingeniería de la frontera de Pareto para optimizar el rendimiento de los cúbits superconductores. Este enfoque permite identificar configuraciones de diseño que maximizan la coherencia y minimizan la sensibilidad al ruido, dos parámetros cruciales para la computación cuántica. La técnica aborda el desafío de equilibrar múltiples propiedades contradictorias en el diseño de cúbits, buscando los llamados "puntos óptimos dinámicos" (dynamic sweet spots) donde el dispositivo es inherentemente más robusto frente a las fluctuaciones ambientales.