Científicos han observado un nuevo tipo de superconductividad, denominada superconductividad de Kekulé, en una bicapa de grafeno retorcido con un ángulo mágico. Este descubrimiento es significativo porque la superconductividad de Kekulé implica una ruptura de la simetría de traslación del cristal, lo que la distingue de los mecanismos de superconductividad convencionales. El grafeno de ángulo mágico ha demostrado ser un material fértil para el estudio de fenómenos cuánticos exóticos, y esta nueva observación añade una capa de complejidad y potencial a sus propiedades ya fascinantes.

La superconductividad de Kekulé se caracteriza por una modulación espacial de la función de onda de los electrones, similar a las estructuras resonantes de Kekulé en moléculas de benceno. En este caso, la superred moiré formada por las dos capas de grafeno retorcidas a un ángulo específico (el "ángulo mágico") proporciona el entorno necesario para que emerja este estado. La interacción entre las capas y la simetría reducida en el ángulo mágico son cruciales para la aparición de estas propiedades electrónicas inusuales. Esta investigación abre nuevas vías para entender la relación entre la simetría del material y los estados cuánticos emergentes.

El avance se logró mediante mediciones de transporte electrónico a temperaturas extremadamente bajas y en presencia de campos magnéticos controlados. Los resultados experimentales muestran firmas claras de un estado superconductor que no puede explicarse por las teorías BCS o de ondas d convencionales, sino que es consistente con las predicciones teóricas de la superconductividad de Kekulé. Este hallazgo no solo profundiza nuestra comprensión de los mecanismos fundamentales de la superconductividad, sino que también sugiere nuevas posibilidades para el diseño de materiales superconductores con propiedades a medida, potencialmente utilizables en tecnologías cuánticas y electrónicas avanzadas.