Astrónomos que utilizan el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO) han descubierto un raro disco de escombros alrededor de una estrella muerta que ofrece una visión anticipada de lo que podría ocurrir con nuestro Sistema Solar. A diferencia de sistemas similares hallados hasta ahora, los restos de los planetas que orbitaron en su día la estrella están organizados en un disco doble, con sus dos partes separadas por un hueco bien definido.
El disco parece haber sido moldeado por dos cuerpos planetarios, uno de ellos posiblemente tan grande como Plutón, que han sobrevivido a la violenta muerte de la estrella. La estructura observada sugiere que, incluso tras la fase final de una estrella, algunos planetas o planetas enanos pueden persistir y seguir dando forma al material que queda a su alrededor.
El hallazgo aporta una referencia concreta para los modelos que describen la evolución a largo plazo de los sistemas planetarios. Nuestro Sol seguirá un camino análogo dentro de miles de millones de años, y observar cómo se reorganizan los escombros en torno a una enana blanca permite a los astrónomos proyectar, con mayor realismo, el destino de los planetas y los restos del Sistema Solar.