Un nuevo estudio ha demostrado la estabilidad lineal de los espaciotiempos de Kasner en la dirección del Big Bang. Este hallazgo es significativo porque los espaciotiempos de Kasner son soluciones cosmológicas que describen el universo temprano, cerca de la singularidad inicial, y se espera que sean altamente inestables. La investigación identifica un espacio finito y explícito de soluciones autosimilares no decrecientes que definen esta estabilidad, lo que proporciona una descripción completa de la inestabilidad a nivel lineal sin imponer suposiciones de simetría.

El trabajo aborda la expectativa de que los espaciotiempos de vacío quiescentes (no oscilatorios) en cuatro dimensiones, que son asintóticos a un espaciotiempo de Kasner desde la perspectiva de un observador único en el Big Bang, deberían ser extremadamente inestables debido a las oscilaciones propuestas por Belinski, Khalatnikov y Lifshitz (BKL). La solución de crecimiento más rápido identificada en este estudio es la linealización de la solución explícita de Bianchi II de Taub, que describe una transición de Kasner. Las demás soluciones no decrecientes son análogos inhomogéneos de esta y de la métrica de Kasner linealizada.

Una novedad clave de esta investigación es la introducción de un concepto de modos cuasinormales en los espaciotiempos de Kasner. Esta idea es similar a los modos cuasinormales que se utilizan para describir las perturbaciones en los espaciotiempos de agujeros negros estacionarios. La aplicación de este concepto a los espaciotiempos de Kasner permite una comprensión más profunda de cómo las perturbaciones se comportan y evolucionan en el entorno extremo del universo temprano, proporcionando una herramienta analítica crucial para el estudio de la singularidad cosmológica.