La misión Mars Atmosphere and Volatile Evolution (MAVEN) de la NASA ha finalizado sus operaciones tras más de once años en órbita alrededor de Marte. Diseñada inicialmente para una misión primaria de un año, MAVEN superó con creces su vida útil prevista, operando durante una década adicional. La última comunicación con la nave se registró el 6 de diciembre, momento en el que se experimentó una pérdida inesperada de señal, marcando el fin de su contribución al estudio de la atmósfera marciana.

MAVEN fue la primera misión dedicada específicamente a la observación de la atmósfera marciana y su evolución a lo largo del tiempo. Su objetivo principal era comprender cómo Marte perdió gran parte de su atmósfera, transformándose de un planeta potencialmente habitable con agua líquida en superficie a su estado actual frío y árido. Los datos recopilados por MAVEN han sido cruciales para desentrañar los procesos de escape atmosférico, como la interacción del viento solar con la atmósfera superior y la ionosfera del planeta rojo.

Entre los hallazgos clave de MAVEN se incluyen mediciones detalladas de la tasa de escape de gases atmosféricos al espacio, la detección de auroras ultravioleta en Marte y la caracterización de las interacciones entre el planeta y el viento solar. Estos datos han permitido a los científicos reconstruir la historia climática de Marte y entender mejor los factores que determinan la habitabilidad planetaria. Aunque la misión ha concluido, el vasto archivo de datos de MAVEN seguirá siendo una fuente invaluable para futuras investigaciones sobre la evolución planetaria y la astrobiología.