Investigadores han logrado que rotores macroscópicos levitados giren libremente durante diez horas a temperatura ambiente, un hito que supera significativamente los tiempos de coherencia de los rotores cuánticos hasta la fecha. Este avance se basa en la suspensión de objetos micrométricos mediante campos ópticos y magnéticos, minimizando la fricción y permitiendo el estudio de la mecánica cuántica en sistemas de mayor escala. La capacidad de mantener la rotación durante periodos tan prolongados abre nuevas vías para explorar fenómenos cuánticos en objetos que se acercan al mundo macroscópico, un área donde la decoherencia suele ser un obstáculo formidable.

El experimento utiliza rotores de grafito pirolítico altamente orientado (HOPG) de 300 µm de diámetro, levitados en un vacío parcial de 10⁻⁶ mbar. La rotación se inicia mediante un láser y se mantiene en un entorno donde la fricción residual se reduce drásticamente. La clave del éxito reside en la combinación de levitación óptica y magnética, que permite un aislamiento casi perfecto del entorno, evitando las pérdidas energéticas por rozamiento con el aire o soportes mecánicos. Este control preciso sobre el rotor es esencial para observar su comportamiento a largo plazo y para futuras manipulaciones cuánticas.

Este logro es crucial para el desarrollo de sensores de ultraprecisión y para la exploración de la frontera entre la mecánica cuántica y la clásica. La capacidad de mantener la coherencia en sistemas macroscópicos durante tanto tiempo podría llevar a la creación de giroscopios cuánticos más sensibles o a la verificación experimental de teorías de gravedad cuántica que predicen efectos en objetos masivos. Además, abre la puerta a la investigación de la decoherencia en sistemas complejos, un paso fundamental para la computación y la metrología cuánticas.