Un equipo ha combinado tomografía microcomputarizada (micro-TC) con simulaciones Monte Carlo y medidas experimentales para caracterizar la dosis de luz que alcanza el cerebro en dispositivos de fotobiomodulación transcraneal. El trabajo aborda una carencia habitual en este campo: la falta de cuantificación rigurosa de cuánta energía deposita realmente la radiación cerca-infrarroja en los tejidos profundos, más allá de lo que indica la potencia nominal del dispositivo.

La fotobiomodulación transcraneal utiliza luz roja o cerca-infrarroja con la esperanza de modular la actividad neuronal y tratar patologías neurológicas, pero la dispersión y la absorción en piel, cráneo y meninges hacen que la fracción de fotones que llega a la corteza sea pequeña y muy variable entre individuos. Sin una dosimetría fiable, los estudios clínicos resultan difíciles de comparar y de reproducir.

La metodología parte de imágenes de micro-TC que reconstruyen la estructura ósea y tisular con detalle suficiente para alimentar un modelo de transporte de fotones tipo Monte Carlo. Las simulaciones estiman la distribución de dosis absorbida en función de la profundidad y la posición, y los resultados se contrastan con dosimetría experimental para validar el modelo.

La combinación de imagen anatómica individual, simulación estocástica del transporte de luz y medida directa ofrece un marco para ajustar la dosis entregada por cada dispositivo y paciente. A largo plazo, este tipo de dosimetría podría ser un requisito para normalizar protocolos de fotobiomodulación y para interpretar con garantías los resultados de ensayos clínicos en curso.