Científicos han demostrado un método innovador para manipular la rotación de micropartículas y organismos vivos a pequeña escala, como larvas de pez cebra, utilizando ondas acústicas de volumen (BAW) con fases ortogonales. Esta técnica permite un control preciso y a demanda del movimiento rotacional, abriendo nuevas vías para el estudio de procesos biológicos y la manipulación de materiales a microescala. El avance se basa en la aplicación de campos acústicos que generan pares de fuerza sobre los objetos, permitiendo su giro en un plano determinado.