Investigadores han descubierto que interacciones de largo alcance, incluso infinitesimales, pueden reconfigurar drásticamente el espectro y los estados propios de sistemas cuánticos no hermíticos bajo condiciones de contorno abiertas. Esta aproximación, común en modelos de enlace fuerte donde las interacciones de largo alcance se truncan, puede fallar estrepitosamente en sistemas no hermíticos. El mecanismo se rige por una competición entre la longitud de decaimiento de estas interacciones y la longitud de localización de los modos de piel no hermíticos, lo que conduce a una transición abrupta al ajustar la tasa de decaimiento.
El estudio detalla cómo, en una dimensión, una zona de Brillouin generalizada (GBZ) "comprimida" reemplaza la GBZ original del hamiltoniano de corto alcance, reconstruyendo el espectro de contorno abierto. Para dos o más dimensiones, se formula una "ameba comprimida" que describe la densidad espectral resultante. Este hallazgo es crucial porque las interacciones de largo alcance con decaimiento exponencial son ubicuas en modelos realistas de enlace fuerte, y su truncamiento para simplificar el modelo puede llevar a descripciones erróneas del comportamiento físico.
La implicación principal es que estas interacciones de largo alcance pueden remodelar cualitativamente la función de Green, una magnitud fundamental en la física de la materia condensada que describe la respuesta de un sistema a una perturbación. Esta alteración de la función de Green, según los autores, podría ser detectada experimentalmente, abriendo la puerta a la verificación empírica de este fenómeno y a una comprensión más profunda de los sistemas no hermíticos, que son relevantes en campos como la óptica y la mecánica cuántica de no equilibrio.