Un nuevo modelo propone que la materia oscura podría estar compuesta por monopolos magnéticos de 't Hooft-Polyakov, formados durante una transición de fase térmica en el universo temprano. A diferencia de las partículas elementales estables, la abundancia de estos monopolos suele ser insignificante. Sin embargo, el estudio demuestra que es posible lograr una abundancia relevante si la partícula estable más ligera del sector oscuro, un fermión oscuro, es lo suficientemente ligera como para que su abundancia se suprima, pero a la vez lo suficientemente pesada para satisfacer las restricciones sobre la radiación oscura. Este escenario abre una ventana de parámetros donde los monopolos magnéticos podrían constituir la materia oscura.
En este modelo, la masa de los monopolos magnéticos se estima en aproximadamente 10^8 GeV o más, dependiendo de las características de la transición de fase que los generó. Esta masa tan elevada sitúa a estos candidatos de materia oscura fuera del alcance de los experimentos de detección actuales basados en métodos convencionales. No obstante, el modelo predice necesariamente la existencia de radiación oscura, con un valor de ΔN_eff (la contribución efectiva al número de grados de libertad de los neutrinos) cercano a los límites actuales impuestos por las observaciones cosmológicas.
Además, si la transición de fase oscura fue de primer orden fuerte, el modelo predice un espectro de ondas gravitacionales que se encuentra en una región que podría ser accesible para futuros interferómetros. Esto ofrece una vía potencial para la detección indirecta de estos monopolos a través de sus huellas cosmológicas, abriendo nuevas perspectivas para la búsqueda de materia oscura más allá de las partículas elementales y los métodos de detección directa actuales.