Un equipo de investigadores ha desarrollado un método innovador para purificar el gas natural, eliminando el sulfuro de hidrógeno (H₂S) y el dióxido de carbono (CO₂) mediante el uso de nanopartículas de óxido de hierro y un campo magnético. Esta técnica aborda un desafío crítico en la industria del gas, ya que tanto el H₂S como el CO₂ son impurezas corrosivas y contaminantes que deben ser retiradas antes de que el gas natural pueda ser transportado y utilizado de forma segura y eficiente. El avance promete mejorar la sostenibilidad y la rentabilidad de la producción de gas natural.