Isaac Newton es una figura central en la historia de la ciencia, célebre por sus contribuciones fundamentales a la física y las matemáticas. Sin embargo, su carrera no estuvo exenta de controversias, especialmente en lo que respecta a las acusaciones de plagio. Estas acusaciones, que surgieron a lo largo de su vida, a menudo se entrelazaron con sus rivalidades personales y profesionales, y han sido objeto de debate entre historiadores de la ciencia durante siglos. La naturaleza de estas disputas arroja luz sobre las prácticas científicas y la ética de la autoría en el siglo XVII.