Un equipo internacional de astrónomos ha utilizado el Telescopio Espacial James Webb (JWST) para observar el exoplaneta WD 1856 b mientras transitaba su estrella anfitriona, una enana blanca. Han logrado medir la masa y la temperatura del planeta, y por primera vez, han detectado su atmósfera. Este hallazgo proporciona la primera visión directa del destino de planetas gigantes gaseosos, similares a Júpiter, después de que su estrella anfitriona agote su combustible nuclear y se convierta en una enana blanca, un escenario que aguarda a nuestro propio sistema solar en miles de millones de años.

Los investigadores encontraron que WD 1856 b es significativamente más cálido de lo esperado. Además de la detección atmosférica, el estudio ha permitido determinar el mecanismo más probable por el cual el planeta alcanzó su órbita actual, extremadamente cercana a la enana blanca. Este descubrimiento es crucial para comprender la dinámica planetaria en sistemas estelares post-secuencia principal y ofrece pistas sobre la habitabilidad potencial de tales mundos en el futuro lejano del universo.