Investigadores han estudiado los espectros de modos cuasinormales (QNM) de perturbaciones axiales y polares en la geometría de agujeros negros efectivos de Ashtekar, Olmedo y Singh, dentro del marco de la gravedad cuántica de lazos (LQG) mediante el enfoque híbrido. Los QNM son las "huellas dactilares" de los agujeros negros, análogas a las vibraciones de una campana, y su estudio puede revelar propiedades fundamentales del espacio-tiempo en entornos de gravedad extrema. Este trabajo compara los resultados obtenidos con los de un enfoque previo, la métrica vestida, buscando comprender cómo las diferentes cuantificaciones de la gravedad afectan las propiedades de los agujeros negros.

El estudio se centró en calcular estos espectros utilizando un método WKB de alto orden con resuma de Padé, partiendo de ecuaciones de modos que son contrapartes efectivas de las ecuaciones clásicas. Un hallazgo clave es la persistencia de la violación de la isospectralidad entre las perturbaciones axiales y polares, un fenómeno ya observado en el enfoque de la métrica vestida. Esta violación, que implica que las perturbaciones axiales y polares no decaen de la misma manera, se mantiene con el enfoque híbrido de cuantificación, con desviaciones de magnitud similar, aunque ligeramente mayores en este último caso.

La ruptura de la isospectralidad disminuye con la raíz cúbica de la masa del agujero negro al cuadrado, expresada en unidades de Planck, lo que es consistente con la recuperación del límite clásico de Schwarzschild. Además, los autores realizaron una evaluación rigurosa de la aplicabilidad de la aproximación WKB, confirmando las regiones de parámetros donde el método es fiable y señalando casos específicos de modos en los que la aproximación falla. Estos resultados son cruciales para entender las implicaciones de la gravedad cuántica en la fenomenología de los agujeros negros y para futuras observaciones de ondas gravitacionales.