Datos de ciencia terrestre de la NASA están siendo utilizados para alimentar modelos de pronóstico basados en aprendizaje automático. Estos modelos son cruciales para la toma de decisiones relacionadas con el suministro de agua, la generación de energía y la seguridad pública en el estado de Washington. La integración de estos datos espaciales permite una evaluación más precisa de los recursos hídricos, especialmente en un contexto de sequía de nieve persistente.
La información proporcionada por la NASA incluye mediciones de la capa de nieve, la humedad del suelo y la temperatura de la superficie, obtenidas a través de satélites y otros instrumentos de observación terrestre. Estos datos son incorporados en algoritmos de aprendizaje automático que pueden predecir el caudal de los ríos y la disponibilidad de agua con mayor fiabilidad que los métodos tradicionales. Este avance es particularmente relevante para regiones que dependen en gran medida del deshielo de la nieve para sus reservas de agua.