Investigadores han explorado las propiedades de capas finas de óxido de níquel (NiO) depositadas sobre sustratos flexibles de óxido de indio y estaño (ITO) y tereftalato de polietileno (PET). Este estudio se centra en cómo el espesor de la capa de NiO influye en sus características estructurales, ópticas y eléctricas, con el fin de optimizar su rendimiento en aplicaciones de celdas solares flexibles. La capacidad de controlar estas propiedades es crucial para el desarrollo de dispositivos fotovoltaicos de nueva generación, que requieren materiales transparentes, conductores y mecánicamente robustos.

El óxido de níquel es un material semiconductor tipo p con una banda prohibida ancha, lo que lo hace adecuado para su uso como capa de transporte de huecos en celdas solares, especialmente en arquitecturas de perovskita o puntos cuánticos. La flexibilidad de los sustratos ITO/PET permite la fabricación de dispositivos ligeros y conformables, abriendo puertas a aplicaciones como la electrónica portátil o la integración arquitectónica. La investigación sistemática de la dependencia del espesor es fundamental para entender los mecanismos de crecimiento y las interacciones interfaz, que dictan la eficiencia final del dispositivo.

Los resultados preliminares sugieren que las propiedades ópticas y eléctricas de las capas de NiO pueden ser ajustadas con precisión variando su espesor. Se observaron cambios en la transmitancia, la resistividad y la movilidad de los portadores de carga, lo que indica un comportamiento optimizable para maximizar la recolección de luz y la extracción de corriente en una celda solar. Estos hallazgos son un paso importante hacia la ingeniería de interfaces y capas activas en dispositivos fotovoltaicos flexibles, donde la estabilidad y la eficiencia son parámetros clave a mejorar.