Fragmentos de hielo marino a la deriva cerca de las islas de San Lorenzo y Nunivak en Alaska, junto con la aparición de aguas de colores alrededor del Delta del Yukón, han marcado la aproximación del solsticio de verano en el mar de Bering. Este fenómeno indica el inicio del periodo de deshielo anual en la región, un evento que tiene implicaciones significativas para los ecosistemas locales y las comunidades costeras.